El libro
Evaluación y norma parte del trabajo real del aula y de una pregunta concreta: qué estamos midiendo cuando corregimos una lengua. Una tarea puede exigir la norma autonómica y debe evaluarse con los criterios anunciados; pero la competencia lingüística incluye también comprensión, mediación, cambio de registro, lectura en voz alta y capacidad de aprovechar la proximidad con el portugués.
El libro reconoce el valor de la norma sin convertir el diccionario en una frontera absoluta. Propone situaciones, recursos y criterios para evaluar con mayor precisión, incorporar el portugués como capacidad próxima y utilizar la inteligencia artificial de forma transparente y responsable.
No pretende convertir la práctica docente en un recorrido permanente por leyes y disposiciones. Parte del respeto al marco vigente, de los objetivos educativos y de la libertad de cátedra para ofrecer instrumentos aplicables y abiertos a la reflexión profesional.
